Pub. 05-03-2026
Un algoritmo es, en esencia, una receta paso a paso para resolver un problema o realizar una tarea. No tiene que ser algo complejo de matemáticas; de hecho, usamos algoritmos todo el tiempo en la vida diaria.
La clave de un algoritmo es que debe ser finito (tiene un inicio y un fin) y preciso (cada paso está claro).

Los 3 componentes de un algoritmo
Para que un conjunto de pasos se considere un algoritmo en programación, normalmente sigue esta estructura:
-
Input (Entrada): Los datos o ingredientes que necesitas para empezar.
-
Proceso: Los pasos lógicos que transforman esa entrada.
-
Output (Salida): El resultado final o la solución al problema.
Características de un buen algoritmo
Si quieres escribir código de calidad, tu algoritmo debe cumplir con esto:
-
Precisión: No puede haber ambigüedad. "Echa un poco de sal" es un mal algoritmo; "Echa 5 gramos de sal" es uno bueno.
-
Definición: Si ejecutas el mismo algoritmo con los mismos datos de entrada, siempre debes obtener el mismo resultado.
-
Finitud: Debe terminar en algún momento. Un algoritmo que se repite para siempre sin una salida es un error (un "bucle infinito").
¿Por qué son tan importantes?
En el mundo real, los algoritmos son los que deciden:
-
Qué videos te muestra YouTube (Algoritmo de recomendación).
-
Cuál es la ruta más rápida para llegar a tu casa (Algoritmo de Google Maps).
-
Cómo ordenar una lista de miles de nombres alfabéticamente en milisegundos.
Dato curioso: La palabra viene del nombre del matemático persa Al-Juarismi, quien es considerado el padre del álgebra.
Lo mejor de los algoritmos es que ya los usas, solo que no los llamas así. En tu día a día, tu cerebro es un programador experto que ejecuta "scripts" automáticos.
Aquí tienes 3 ejemplos cotidianos desglosados como si fueran código:
Ejemplos de Algoritmos
1. El algoritmo de "Cruzar la calle"
Este es un algoritmo de seguridad y decisión. El "Input" es el estado del semáforo y el tráfico.
-
Paso 1: Llegar a la esquina y detenerse.
-
Paso 2: Mirar a la izquierda y a la derecha.
-
Paso 3: SI el semáforo está en verde para peatones Y no vienen autos:
-
Paso 4: SI NO:
-
Esperar 10 segundos y volver al Paso 2 (esto es un bucle).
-
Paso 5: Fin (llegaste al otro lado).
2. El algoritmo de "Llamar por teléfono"
Este es un algoritmo de secuencia lógica. Si alteras el orden, el programa falla (no puedes hablar antes de marcar).
-
Paso 1: Desbloquear el celular.
-
Paso 2: Abrir la aplicación de "Contactos".
-
Paso 3: Buscar el nombre de la persona.
-
Paso 4: Presionar el botón de "Llamar".
-
Paso 5: Escuchar el tono.
-
Paso 6: SI contestan:
-
Paso 7: SI NO (después de 5 tonos):
-
Colgar y enviar un mensaje de texto.
3. El algoritmo de "Preparar Cereal con Leche"
Este es el clásico ejemplo de manejo de recursos (variables).
-
Paso 1: Sacar un tazón, la caja de cereal y la leche.
-
Paso 2: Verter el cereal en el tazón hasta que esté a la mitad.
-
Paso 3: SI hay leche en la nevera:
-
Verter leche en el tazón.
-
Paso 4: SI NO:
-
Comer el cereal seco (opción de emergencia).
-
Paso 5: Guardar los ingredientes y disfrutar.
¿Qué tienen en común estos tres?
-
Tienen un orden lógico: No puedes verter la leche si no has sacado el tazón.
-
Tienen condiciones: Usas el "SI" para reaccionar a lo que pasa.
-
Llegan a una solución: El hambre se quita, la calle se cruza o la llamada se hace.